Se las asocia muy a menudo con maldad y con oscuridad, tal vez porque se las sabe amigas de la luna y de la noche, y lo maligno siempre se ha contrapuesto a la luz, a lo luminoso. Quizá solo fueron mujeres que no adoraron a más dios que la noche o la madre Tierra (quién mejor que ellas conocía las propiedades ocultas de las plantas, regalo de la naturaleza a quien supiera entenderlo?). Y quizás ese paganismo tuvo un precio demasiado alto para muchas… En las sociedades primitivas, la agricultura y la recolección era terreno de las mujeres. Mientras los hombres salían a cazar, las mujeres aprendieron, primero, a elegir, de entre los que la naturaleza les ofrecía, los alimentos aptos de los que no lo eran. Más tarde, aprenderían que eran capaces de “dominar” este proceso de algún modo, y hacían crecer alimentos por sí mismas. Esto requería una mayor observación de la tierra, de los fenómenos naturales, del clima, las estaciones… un mayor contacto con su entorno (y esto lo seguimos observando en las mujeres a las que luego se llamó brujas)
Las supuestas brujas fueron perseguidas durante largo tiempo, muchas veces por miedo, otras siendo utilizadas como cabezas de turco, y en algunos momentos de crisis acusar al vecino de brujería llegó a ser una forma rápida y eficaz de librarse de él Miedo real o ficticio? Manipulado o espontáneo? Lo que sabemos es que Europa era asolada por frecuentes epidemias de peste, lo que la situaba en una gran crisis colectiva… la gente asustada suele necesitar un culpable, y suele ser también fácil de manipular… debido a los conocimientos que solían tener una parte de las mujeres sobre hierbas y al mejor conocimiento del cuerpo femenino, ellas eran las que practicaban los abortos cuando se daban. Y en cuanto a los excesos… bien, para la mentalidad de la época, el que un grupo de mujeres se reuniera por las noches para charlar, bailar bajo la luna sin pudor (se cuenta que muchas veces bailaban desnudas) y en fin, divertirse en una especie de comunidad femenina, no debía ser fácil de entender. Los juicios que se llevaban a cabo por brujería distaban mucho de ser ejemplo de justicia. Para la acusación bastaba la sospecha, no eran necesarias pruebas, no había opción a defensa y las confesiones o delaciones hechas bajo tortura eran usuales y totalmente válidas. Incluso si el sospechoso no confesaba después de ser torturado, esto se interpretaba a veces como un signo más de lo fuerte que era la intervención del Diablo.¿Cuáles eran los crímenes que supuestamente habían cometido estas personas? En la obra “Demonomanía de los brujos” se hace un listado de los mismos entre los que se incluyen renegar de Dios, maldecirlo, rendir homenaje al Demonio, dedicarle sacrificios, ofrecerle hijos antes de que nazcan, matar niños para hacer pócimas con ellos, comer carne humana, profanar cadáveres, beber sangre, envenenamientos, maleficios, provocar la esterilidad del ganado o de los pastos, practicar el incesto y tener prácticas sexuales “aberrantes”, y el trato carnal con el Diablo. En algunos casos eran acusados además del crimen de traición al Estado, puesto que supuestamente tenían al Demonio como máxima autoridad, en vez de a su gobierno.En la práctica, era tan difícil probar la inocencia de uno que miles de mujeres fueron torturadas, quemadas en hogueras, ahorcadas… muy probablemente por miedo, por rencillas personales con algún vecino, por la psicosis colectiva, por ser “raras”, o por tener una mente demasiado abierta para la época que vivían, que las hizo sentirse y mostrarse más libres de lo que sus contemporáneos estaban preparados para aceptar.Se dice también que el diablo solía marcar a sus acólitas. Una de las maneras era hacerles una herida en alguna parte del cuerpo, que al cicatrizar se insensibilizaría. Así, durante las torturas en la Inquisición muchas veces se excusaban en que no estaban torturando exactamente sino buscando esa zona insensible que delatara a la bruja como tal. Otra marca que usaba el diablo era dotarles de un falso pezón que serviría para amamantar a su demonio familiar, oculto muchas veces bajo la forma de un animal. De aquí surgen dos creencias tradicionales que se mantienen hoy, la de que las brujas suelen tener verrugas (por donde se alimentaría este demonio familiar) y la de que suelen acompañarse de gatos negros o de otros animales como pueden ser lechuzas o cuervos.
Anexo:
TchiaSzhue Mhuysqa Según las creencias celtas, el Otro Mundo y éste no son tan diferentes y cumplen una función cíclica. Uno muere en este mundo para nacer en el Otro, y cuando muera allí nacerá una nueva criatura en éste. La muerte es símbolo de vida, pues e ...s necesaria para que ésta exista, y tampoco puede entenderse la vida sin una muerte posterior. Así, en el día de Halloween (Samhain para los celtas) recordarían a los muertos y celebrarían la muerte como continuidad de la vida, no como su fin.
Parece que los druidas celtas (sus sacerdotes) se vestían de forma especial para la ocasión, posiblemente representando así a los ancestros que vendrían a entregar mensajes a los vivos. De aquí habríamos sacado la actual costumbre de disfrazarse en Halloween. También era costumbre habitual que la gente realizara ofrendas depositando comida o plantas en cestas delante de las casas, lo que podría llevarnos a la costumbre de hoy de entregar golosinas a los niños… y por último, otra característica actual del Halloween, como es el uso de calabazas iluminadas con velas, también tendría su explicación en la cultura celta, que acostumbraba a encender velas en el interior de cráneos de sus antepasados, representando así la vida latente en su interior.Fuente directa : TchiaSzhue Mhuysqa

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